La Senda del Bosque Fósil es un recorrido circular de senderismo interpretativo de 3 kilómetros que atraviesa el valle de Castillería, en la Montaña Palentina (Palencia, Castilla y León). El punto de interés central es una pared rocosa vertical de aproximadamente 150 metros de largo y 18 metros de alto, puesta al descubierto por antiguas extracciones de carbón a cielo abierto. En esta pared se observan con detalle los relieves de tocones, troncos y marcas de raíces de un bosque de licofitas y Cordaites que prosperó en una zona costera durante el periodo Carbonífero, más de 300 millones de años atrás. El bosque fue destruido por un tsunami, lo que permitió su fosilización en la roca. Desde el punto de visita, el visitante puede admirar el yacimiento a través de un mirador acondicionado con paneles interpretativos que facilitan la comprensión de la geología del lugar. El sendero se introduce en un denso robledal de roble antes de llegar al yacimiento, y ofrece además otros atractivos como el mirador de Peña Celada y, unos metros más adelante, el mirador de La Pernía, que proporciona una panorámica excepcional de la comarca con cumbres como el Curavacas y los Picos de Europa de fondo. La ruta está bien señalizada y es de dificultad baja, apta para todo tipo de senderistas. El yacimiento cuenta con protección como monumento natural y es considerado uno de los bosques fósiles costeros más importantes conservados en España. La zona alberga una rica fauna, incluyendo el oso pardo, ciervo, corzo, jabalí, busardo ratonero, azor, salamandra y otros anfibios y reptiles. El mejor momento para visitarla es el otoño, cuando las temperaturas son agradables y el paisaje se convierte en un mosaico de colores, aunque la ruta es recomendable durante todo el año.