El Puente Romano de Alcántara es una obra monumental de ingeniería civil romana construida en arco sobre el río Tajo, en las inmediaciones de la localidad de Alcántara, Cáceres, Extremadura, cerca de la frontera con Portugal. Con una longitud de 194 metros, una anchura de 8 metros y una altura máxima de 71 metros (incluyendo el arco central), es considerado el puente romano más alto del mundo y uno de los exponentes más claros de la técnica depurada y funcionalidad de la ingeniería romana, con un marcado carácter propagandístico dedicado al emperador Trajano. Su fábrica de sillería granítica almohadillada y su diseño simétrico con seis arcos que descansan en cinco pilares de diferentes alturas, adaptados a la orografía del terreno, lo convierten en una pieza única en el mundo por sus dimensiones y su estado de conservación. Desde el punto de visita, se observa la imponente estructura que salva el Tajo, con un Arco del Triunfo de 13 metros de altura en el pilar central, coronando la calzada de 8 metros de ancho donde aún se puede circular y pasear. El puente era clave para la comunicación de la vía Norba, la Vía de la Estrella, que unía Norba Caesarina con Emérita Augusta y conectaba con la Vía de la Plata y la Vía de Lisboa a Braga, siendo parte de la red de calzadas romanas de Hispania. Fue declarado Monumento Nacional el 13 de agosto de 1924, por lo que es bien de interés cultural con categoría de monumento, y en el siglo XII el geógrafo musulmán Al-Idrisi lo mencionó como una de las maravillas del mundo. El mejor momento para visitarlo es al amanecer o al atardecer, cuando la luz resalta la textura granítica y la silueta del puente sobre el río.