El Pozo de la Nieve es un nevero histórico, una construcción destinada a almacenar nieve compactada para transformarla en hielo durante los meses cálidos. En la provincia de Jaén fueron habituales este tipo de pozos, y en este caso se conserva un ejemplo notable asociado a la arquitectura tradicional de la Sierra de Segura. Según la información municipal, el pozo presenta cerca de 6 metros de diámetro y unos 8 metros de profundidad, aunque no se alcanzó el fondo original de piedra en la restauración. El interés del paraje no está solo en la estructura, sino en su contexto: se sitúa en la subida hacia el castillo, muy cerca de la plaza de toros, junto a eras empedradas y restos vinculados al antiguo acceso defensivo y artesanal del municipio. Desde el entorno se entiende bien cómo este espacio combinaba función productiva, tránsito y defensa, con la Torre de las Eras y varios lienzos de muralla como telón de fondo. Se trata de un recurso patrimonial ligado a un sistema de aprovechamiento del invierno hoy desaparecido, usado para conservar alimentos y con usos medicinales. Su valor reside en que permite leer la vida cotidiana de la sierra antes de la refrigeración moderna, y por ello aparece citado en recorridos locales sobre los neveros de Segura de la Sierra. La visita resulta más agradecida con luz lateral, a primera hora o al final de la tarde, cuando se aprecia mejor el relieve del pozo y del conjunto monumental. En verano, el contraste entre el entorno seco y la función original de almacenamiento de hielo ayuda a entender mejor el lugar.