El Pozo da Ferida es una espectacular cascada de aproximadamente 30 metros de altura que cae con fuerza en una poza circular rodeada de bosque autóctono, situada en el límite natural entre los municipios de Viveiro y Xove, en la provincia de Lugo, Galicia. El salto de agua se forma en el río Xudreiro o Loureiro, afluente del río Landro, y crea una piscina natural de gran belleza en un entorno encajado entre los Montes do Buio, una pequeña sierra que separa las parroquias del Monte (Xove) y Chavín (Viveiro). La poza está flanqueada por alisos, sauces, robles y helechos, lo que genera un paisaje exuberante que evoca una selva húmeda y misteriosa. Desde el punto de visita se observa la caída libre del agua y la poza de color oscuro, cuyo tono se atribuye a una leyenda local: la historia de una mujer gigante de la mitología gallega que, cargada de manojos de vegetales para estiércol, cayó al pozo y, debido al golpe, nunca pudo levantarse, dando origen al nombre y al color de las aguas. Aunque el entorno no pertenece a un espacio natural protegido, la zona se encuentra próxima a enclaves de alto valor ecológico como el Monte Maio y el río Landro, ambos catalogados como Lugares de Importancia Comunitaria. La mejor época para visitar el Pozo da Ferida es el final de la primavera y el verano, cuando el caudal es generoso, el entorno está en todo su esplendor y el baño en la poza resulta especialmente tentador.