El Parque-Reserva Natural de las Quinientas es un paraje periurbano de vocación educativa y recreativa situado en el término municipal de Berlanga, al sur de la provincia de Badajoz, en la Campiña Sur extremeña. Geográficamente se ubica junto a la Carretera Nacional 432 (Badajoz-Granada), en el corredor histórico que une Mérida con Córdoba, antigua calzada romana y cañada real que atraviesa el paso natural de la Meseta a la Bética. El espacio ocupa una finca pública de aproximadamente 218 hectáreas (500 fanegas), delimitada al oeste por el arroyo Culebras y al sur por la carretera nacional. Su interés principal no es geológico, sino paisajístico y didáctico: funciona como aula en plena naturaleza, área recreativa y espacio de contacto con el medio rural, con una clara vocación de conservación de un entorno de dehesa y repoblación forestal. El parque se distribuye en tres zonas diferenciadas: una zona forestal repoblada de pinos en el norte, una zona de lagos artificiales y naturales en el centro, y una zona de servicios en el sureste donde se encuentra un gran eucaliptal. La vegetación incluye especies autóctonas como narcisos, orquídeas, crisantemos, hinojos, aulagas y tomillos, además de las repoblaciones de coníferas y eucaliptos. El objetivo primordial es acercar a las nuevas generaciones a este medio en un ambiente lúdico y constructivo, formando en el cuidado y respeto por la naturaleza. Desde el punto de visita se pueden observar amplios espacios naturales propios, ideales para actividades de enseñanza-aprendizaje, recreo y convivencia, con respeto y cuidado por los animales y plantas. El parque cuenta con más de una veintena de recintos cerrados donde se pueden ver especies autóctonas como ponis, pavos reales, codornices y faisanes, junto con especies originarias de varios continentes, como llamas de Perú, emús de Australia, vacas watusi y avestruces de África. También dispone de equipamientos para la divulgación ambiental y el turismo, incluyendo minigolf, chozos, albergue juvenil y demás servicios. Declarado Parque Periurbano de Conservación y Ocio en 2016, su figura de protección está muy ligada al uso público en Extremadura. La mejor época para visitarlo es primavera y otoño, cuando el paseo es más agradable y la vegetación ofrece más contraste; al atardecer la luz suele ser más suave para fotografía.