El Parque Natural Serra da Enciña da Lastra se extiende sobre 3.151,67 ha en el municipio de Rubiá, en el valle del río Sil y junto al límite con León. Es el parque natural más joven de Galicia y destaca por sus relieves calizos, una rareza en el paisaje gallego dominado por el granito. Esa geología ha favorecido un gran desarrollo de cavidades, simas y cuevas, llamadas aquí “palas”, además de farallones y laderas secas de clara influencia mediterránea. Desde sus miradores y rutas se aprecia un paisaje de sierras encajadas, cortados de caliza, encinares, matorral termófilo y el corredor del Sil, con vistas especialmente amplias hacia los Penedos de Oulego, Covas y el entorno de Valdeorras. El parque es también refugio de aves y alberga algunas de las mayores colonias de murciélagos de España, lo que refuerza su interés natural y científico. Está declarado Parque Natural y forma parte de la Red Natura 2000, con zonas de acceso restringido y áreas de reserva. La espeleología requiere autorización o contacto con asociaciones especializadas, y algunos sectores no son visitables. Su nombre remite a una encina histórica que daba referencia a los caminantes, un detalle frecuente en la tradición local y en las guías del territorio. La mejor época para visitarlo suele ser primavera y otoño, cuando la luz realza los contrastes de la caliza y el clima es más suave para caminar. En verano conviene evitar las horas centrales por el calor y la exposición en laderas abiertas.