El Parque Natural de Izki es un gran mosaico forestal del sureste de Álava, dominado por el roble marojo o melojo, con hayedos, quejigales, carrascales, alisedas, barrancos calizos y pequeñas zonas húmedas. Su extensión ronda las 9.000-9.500 hectáreas y forma parte de la Red Natura 2000, con un valor ecológico notable por la continuidad de sus bosques y la diversidad de hábitats que alberga. Desde sus senderos se aprecia sobre todo un paisaje de interior muy cerrado, de lomas suaves, cortados y vaguadas, más interesante por la textura del bosque y la fauna que por grandes panorámicas. Es un destino especialmente bueno para la observación de aves y para reconocer un entorno rural poco transformado, con una cultura ligada al aprovechamiento tradicional del monte. Izki fue declarado parque natural en 1998 y su centro de interpretación está en Korres, único núcleo habitado dentro del espacio protegido. La oferta de caminos señalizados permite recorrerlo a pie, en bicicleta o a caballo, por lo que aparece con frecuencia en guías de naturaleza del País Vasco y en recursos de turismo sostenible. La mejor época para visitarlo suele ser primavera y otoño: en primavera el bosque está más vivo y en otoño destacan los colores del robledal y del hayedo. En días despejados, la luz rasante de primera hora o del final de la tarde ayuda a leer mejor el relieve y la estructura del bosque.