El Mirador de Ordesa es un balcón panorámico sobre el valle glaciar de Ordesa y el macizo de Monte Perdido, en el entorno del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Desde esta zona de miradores se reconocen el gran cañón del valle, las laderas boscosas y, en días despejados, cumbres emblemáticas como Monte Perdido y otros relieves del circo pirenaico. Su interés principal no es un único elemento construido, sino la lectura del paisaje: un anfiteatro natural excavado por antiguos hielos y modelado por la erosión del río Arazas. La combinación de paredones calizos, bosque montano y grandes desniveles da una de las panorámicas más clásicas de Ordesa, muy usada en excursiones guiadas y rutas interpretativas. En el entorno del valle se citan varios puntos de observación y recorridos panorámicos, por lo que el topónimo puede referirse al conjunto de miradores de la ladera de Sierra Custodia o a uno de sus balcones concretos. La zona tiene fuerte presencia en guías de senderismo y turismo de naturaleza, y conviene visitarla con buena visibilidad para apreciar el relieve completo. La mejor época suele ser primavera y otoño: en primavera por el caudal y el contraste del bosque, y en otoño por los colores del hayedo y del resto de masas forestales. En verano las vistas siguen siendo buenas, pero puede haber más afluencia y restricciones de acceso en temporada alta.