La Laguna de Gallocanta es una gran laguna endorreica salina, sin salida natural al mar ni a ríos, situada en una altiplanicie de Teruel entre las comarcas del Jiloca y Daroca. El espacio protegido alcanza 1.924 hectáreas de Reserva Natural y 4.553 hectáreas de zona periférica de protección, a una altitud aproximada de entre 995 y 1.085 metros. Su dinámica hídrica, muy ligada a los acuíferos y a la variación estacional del agua, genera orillas fangosas, aguas someras y extensas láminas salinas de gran interés ecológico. Desde los miradores y puntos de observación se aprecia una panorámica abierta del vaso lagunar y del mosaico de cereal, estepa y humedales que lo rodea. El principal valor para el visitante es ornitológico: la laguna es un enclave clave para las grullas comunes durante la migración e invernada, y también alberga una notable diversidad de aves acuáticas y esteparias. La presencia de un centro de interpretación y de observatorios facilita la lectura del paisaje y la observación de fauna sin invadir el espacio sensible. La Laguna de Gallocanta figura como Reserva Natural Dirigida y como humedal incluido en la Lista Ramsar, lo que subraya su relevancia internacional. En publicaciones de turismo de Aragón y en la información oficial del Gobierno de Aragón se presenta como uno de los humedales salinos más singulares de Europa occidental. El mejor momento para visitarla suele ser el otoño e invierno, cuando la llegada de grullas concentra el interés paisajístico y sonoro; en primavera y principios de verano el entorno ofrece, además, mejores condiciones de luz y una lectura más clara del humedal y sus márgenes.