El Gorg de Malatosca es un pequeño salto de agua con poza, integrado en el valle del mismo nombre y muy cerca de Sant Joan de les Abadesses, en el Ripollès. El enclave combina un entorno fluvial arbolado con una cascada baja y una balsa donde el agua suele mantenerse durante buena parte del año; varias guías locales lo describen como un lugar de fácil acceso y de ambiente fresco y umbrío. Desde el punto de visita se observa la caída de agua, la poza y un marco de vegetación de ribera que concentra bastante interés fotográfico en pocos metros. También aparece en publicaciones locales por su vinculación con la llamada “cascada de las brujas”, una leyenda popular que le da un componente narrativo añadido sin alterar su valor principal como rincón natural y de paseo. El acceso se apoya en la antigua estación y en la Ruta del Ferro i del Carbó, lo que lo convierte en una excursión sencilla para combinar con el patrimonio industrial y las vías verdes de la zona. Fuentes turísticas del Ripollès lo sitúan como ruta de dificultad baja y en torno a 8,5 km en la opción circular más amplia, aunque el gorg puede visitarse en un trayecto mucho más corto. La visita resulta especialmente agradecida en otoño e invierno, cuando suele llevar más caudal y el contraste con la vegetación es mayor. En verano puede funcionar como parada breve y fresca, aunque conviene ir con prudencia si se pretende entrar en el agua o caminar por zonas húmedas.