La Garganta de los Moriscos es un paraje de relieve abrupto en la provincia de Almería, asociado por su topónimo a una garganta o barranco estrecho excavado en materiales secos y muy erosionados del sureste andaluz. Con las coordenadas facilitadas, el enclave cae en un entorno interior de transición entre ramblas, lomas desnudas y pequeñas sierras, donde el paisaje suele alternar taludes, cauces estacionales y paredes recortadas. En este tipo de espacios la vegetación suele ser rala, adaptada a la escasez de agua y a la fuerte insolación. Desde el punto de visita lo más interesante suele ser la lectura del relieve: cortes de erosión, encajamiento del cauce y la relación entre el fondo de la garganta y las laderas que la cierran. En días claros, la luz baja resalta los contrastes de color y la textura de la roca, lo que ayuda a apreciar la forma del barranco y su origen geológico. No he encontrado con fiabilidad, en los resultados disponibles, una ficha oficial específica de este paraje ni una figura de protección claramente atribuida al topónimo exacto. Por prudencia, no le asigno una catalogación concreta. El nombre remite a la presencia histórica de moriscos en la toponimia almeriense, frecuente en el entorno provincial. La mejor visita suele ser al amanecer o al final de la tarde, cuando la luz es más oblicua y el calor menor. En primavera y otoño el recorrido resulta más cómodo que en pleno verano, por temperatura y visibilidad.