La Garganta de los Moriscos es un paraje natural de tipología cañoniforme situado en la comarca del Andarax, dentro de la Alpujarra almeriense, en la provincia de Almería, Andalucía. Se caracteriza por una formación rocosa erosionada por la acción del río Andarax, que ha creado una garganta o canal estrecho emergente en la roca viva, con dimensiones que reflejan la dinámica fluvial de la zona y un contexto geológico marcado por la sedimentación y el desgaste de materiales calizos y margosos. El entorno presenta una vegetación adaptada a las condiciones de umbría y humedad del cauce, con presencia de especies ripícolas y un paisaje que evoca la herencia histórica de la región, vinculada a la antigua presencia morisca en la Alpujarra. Desde el punto de visita, se observa la garganta abierta en la roca, con paredes verticales que enmarcan el curso del río y permiten apreciar la textura erosionada de la superficie, así como la interacción entre el agua y el terreno. El lugar ofrece una perspectiva inmersiva en la naturaleza, con la posibilidad de percibir el sonido del río y la tranquilidad del entorno, ideal para una experiencia de conexión con el paisaje. La zona goza de un área recreativa habilitada, lo que facilita el acceso y el disfrute del paraje sin necesidad de senderos largos. El paraje se encuentra en una región natural que comunica el Mediterráneo con el interior, y su relevancia histórica se vincula a la Guerra de los Moriscos y al espíritu martirial de la comarca, según documentos de la Diputación Provincial de Almería. Aunque no figura como reserva natural protegida con figura específica, su presencia en guías de turismo rural y rutas por la Alpujarra almeriense confirma su valor como destino de interés. El mejor momento para visitarlo es durante la primavera o el otoño, cuando las condiciones climáticas son más favorables y el río presenta un nivel adecuado para la observación.