La Fervenza de Vilagocende, también conocida como Seimeira de Vilagocende, es una cascada de caída libre situada en el río Porteliña, dentro del municipio de A Fonsagrada en la provincia de Lugo, Galicia. Con una altura aproximada de 50 a 54 metros, es considerada una de las fervenzas más altas de Galicia en caída libre, superando en altura a otras conocadas como el Cadoiro do Toxa en Silleda. La cascada se forma donde una fractura rocosa atraviesa el valle de norte a sur, creando una pared vertical que el río Porteliña debe «saltar» para continuar su curso hacia el río Lamas y finalmente el Navia. Desde el punto de visita, se observa la imponente precipitación de las aguas del río Porteliña en todo su esplendor, rodeadas por un bosque autóctono de ribera con robles (carballos), abedules (bidueiros) y alisos (amieiros). Una pasarela de madera permite aproximarse casi hasta los pies de la fervenza, mientras que en la parte superior existe un mirador que ofrece una panorámica completa de la caída. El lugar está acondicionado con mesas, bancos y una fuente, y un puente de madera facilita el acceso a la otra ribera donde se conservan los restos de un antiguo molino de piedra. La fervenza cuenta con protección etnográfica y es una de las visitas obligadas para los amantes de la naturaleza gallega, destacando en guías especializadas como Galicia Máxica y ViajarGalicia. La ruta de senderismo que la atraviesa es de dificultad baja y longitud de apenas 1 a 2 kilómetros. El mejor momento para visitarla es durante la primavera, cuando el deshielo aumenta el volumen de agua, o en otoño, cuando el bosque de ribera muestra sus colores más intensos, aunque la cascada es espectacular en cualquier época del año.