La Fervenza de Santa Leocadia, también citada como Santa Locaia o Pozo das Campanas, es una cascada de pequeño tamaño pero muy vistosa, con una caída cercana a los 6 metros y formada en dos brazos sobre el curso del río Nosiño. El salto se encaja en un entorno húmedo y sombreado, con musgo, vegetación de ribera y roca pulida por el agua, lo que le da un aspecto muy recogido y verde incluso en épocas de caudal moderado. Desde el punto de visita se observa la caída principal y la poza excavada por la erosión, además del marco de bosque autóctono que la rodea. La cercanía de la ermita de Santa Leocadia añade interés al conjunto, porque paisaje natural y pequeña arquitectura religiosa aparecen unidos en un mismo enclave. La tradición local explica el topónimo alternativo de Pozo das Campanas mediante una leyenda de ladrones y una campana caída al río. El recurso aparece citado por Turismo de Galicia como Fervenza de Santa Locaia en Mazaricos, dentro de un paisaje muy conocido por sus cascadas dispersas. Por su fácil acceso, suele funcionar bien como parada breve en una ruta más amplia por el interior de la Costa da Morte y el valle de Mazaricos. La mejor época para verla suele ser después de lluvias y en primavera, cuando el caudal es más agradecido y el entorno está más frondoso. En verano puede seguir siendo una visita agradable, pero la lámina de agua puede reducirse si el periodo es seco.