Es Pontàs es un arco natural marino de roca caliza, formado por la erosión del mar y del viento, que se levanta frente a la costa suroriental de Mallorca, entre Cala Santanyí y Cala Llombards. La propia forma de puente da nombre al lugar; varias fuentes lo describen como un illot o islote con un arco de unos 20 a 25 metros de altura. Su silueta, aislada sobre el agua, es una de las imágenes más reconocibles del litoral de Santanyí. Desde el punto de visita se contempla el arco enmarcado por acantilados bajos, agua clara y la línea de costa de Cala Santanyí y Cala Llombards. Es un lugar especialmente agradecido para fotografía de paisaje porque permite ver con claridad la geometría del arco y la textura de los estratos rocosos. En días serenos, el contraste entre la piedra clara y el azul del mar es muy marcado. No consta aquí una figura de protección específica para el arco en sí, pero el lugar aparece de forma recurrente en guías y publicaciones turísticas de Mallorca como hito paisajístico del municipio de Santanyí. Su accesibilidad y su perfil muy reconocible explican su presencia constante en materiales divulgativos sobre la costa sureste de la isla. La mejor hora suele ser el atardecer, cuando la luz lateral resalta el relieve del arco y de los acantilados. También es un buen objetivo en días de mar tranquila y cielo limpio; con mar muy revuelta, el paisaje gana dramatismo, aunque el punto de observación sigue siendo el mismo.