El Embalse de San José es una lámina de agua creada por la presa homónima sobre el río Duero, en el término de Castronuño, al suroeste de la provincia de Valladolid. Se trata de una obra de gravedad ligada al aprovechamiento hidroeléctrico, con una superficie aproximada de 192 hectáreas y una capacidad de 5,5 hm³, que ha transformado el cauce en un paisaje de ribera y humedal muy reconocible. Desde los miradores y sendas del entorno se aprecia la gran curva del Duero, los carrizales, las orlas de vegetación de ribera y las aguas remansadas que atraen aves acuáticas y fauna asociada a zonas húmedas. El punto de vista del embalse permite entender bien la relación entre ingeniería fluvial y paisaje natural, con el meandro parcialmente retenido por la presa y un horizonte abierto hacia la vega. El enclave forma parte de la Reserva Natural de las Riberas de Castronuño-Vega del Duero, el único espacio natural protegido de la provincia de Valladolid, lo que refuerza su interés paisajístico y ornitológico. En la documentación técnica del Duero se describe además como un tramo muy notable del meandro medio del río, parcialmente inundado por el embalse. La mejor visita suele hacerse con luz suave, al inicio o final del día, y en primavera u otoño, cuando la ribera tiene mejor color y la observación de aves resulta más cómoda. En verano el paseo puede ser muy caluroso en las horas centrales.