El Embalse de Peña del Águila, también conocido como Presa de Villar del Rey, es un paraje lacustre construido sobre el río Zapatón en una angostura de la sierra del Águila, en la provincia de Badajoz, Extremadura. La primera presa se levantó en 1890 con una capacidad de 18 hm³, insuficiente para el crecimiento de Badajoz, y en 1986 se inauguró una nueva presa que cubre la antigua, aumentando la capacidad a 130 hm³ y la superficie a 1274 hectáreas. Sus aguas, bastante claras, se utilizan para abastecimiento de agua potable a Badajoz y pueblos cercanos, riego de 5000 hectáreas y producción eléctrica de 14,4 Gwh anual. Desde el punto de visita se observa un paisaje de insuperable hermosura, con orillas transitables en gran parte (excepto cerca de la presa y dos puntos concretos) y una gran cantidad de piedras que dificultan el paso. El entorno es privilegiado por su tranquilidad: permite caminar kilómetros de orilla sin encontrarse con nadie, un privilegio en la actualidad. En sus alrededores se pueden observar las seis especies de águilas presentes en la península ibérica: real, perdicera, calzada, culebrera, pescadora e imperial. El embalse tiene una relevancia histórica y ecológica notable: ha suministrado agua potable a Badajoz durante casi un siglo. Aunque no es una figura de protección oficial declarada, su valor paisajístico y biológico lo incluye en guías de turismo de naturaleza de Extremadura. La mejor época para visitarlo es de primavera a otoño, cuando el nivel del agua se mantiene entre 80 y 110 hm³, facilitando el tránsito por las orillas.