El Embalse de Orellana y Sierra de Pela es un gran paisaje de agua y de dehesa abierto sobre el Guadiana, en el noreste de la provincia de Badajoz. El embalse se construyó entre 1961 y 1963, inundó 37 km del cauce y alcanza una capacidad máxima de 824 hm³, lo que explica su presencia dominante en el valle. El espacio protegido integra lámina de agua, orillas, vegas, lomas y la sierra que le da nombre, formando un mosaico muy favorable para aves acuáticas y fauna de ribera. Desde sus orillas se aprecia el contraste entre el espejo del embalse, las pendientes suaves de la sierra y los espacios abiertos del entorno. Es un lugar interesante para observar grandes extensiones de agua interior, aves ligadas a humedales y la lectura paisajística de una gran infraestructura hidráulica convertida en paraje natural. La zona figura como humedal de importancia internacional y cuenta además con protección como ZEPA y LIC, lo que refuerza su valor ecológico. La visita resulta especialmente agradecida al amanecer y al atardecer, cuando la luz baja dibuja mejor las lomas y el agua gana profundidad visual. En época de migración y en los meses frescos suele concentrar más avifauna, mientras que en primavera el entorno ofrece una combinación muy equilibrada de luz, vegetación y actividad de aves. Conviene llevar prismáticos y, si se recorre la ribera, calzado cómodo para terreno mixto. El ambiente es abierto y expuesto al viento en algunos puntos, con gran valor paisajístico pero sin una única panorámica: el interés está en ir enlazando distintas vistas del embalse y la sierra.