El embalse de Orellana es una gran lámina de agua sobre el río Guadiana, en la provincia de Badajoz, y destaca por ser el mayor de los situados en el tramo medio del río. Su función principal es hidráulica: regula caudales, sirve al riego y al abastecimiento, y cuenta con aprovechamiento hidroeléctrico, pero hoy también es un paisaje de uso recreativo y natural. En torno a sus orillas se extiende un entorno de humedales y riberas muy abierto, con horizontes amplios y un carácter claramente fluvial y lacustre. Desde los puntos de visita ligados a la presa y a la orilla se obtiene una imagen extensa del vaso del embalse, con aguas tranquilas, playas interiores y sectores adecuados para observar aves y actividades náuticas. El conjunto forma parte de un espacio de alto valor ambiental, citado como ZEPA, Red Natura 2000 y humedal Ramsar, lo que explica su interés para la observación de fauna y para entender la transformación del Guadiana en esta zona. La presa y el paisaje de agua contrastan con el entorno llano y la vegetación de ribera. Su presencia en guías locales y en la documentación turística de Orellana la Vieja refuerza su condición de referencia paisajística de la comarca. Es un lugar especialmente interesante al atardecer, cuando la luz baja sobre el agua suaviza el perfil del embalse, y en primavera y otoño, cuando el clima es más amable y la actividad de aves resulta más visible. En verano, el ambiente es más playero y deportivo, con mayor presencia de visitantes. No conviene confundirlo con otros embalses del Guadiana: este es el de Orellana, en Badajoz, asociado a Orellana la Vieja y al entorno de La Serena.