La Cascada del Río Guadazaón es un pequeño salto de agua natural ubicado en el cauce del río Guadazaón, afluente del Cabriel, dentro de la provincia de Cuenca en Castilla-La Mancha. Se encuentra en el municipio de Yémeda, a un kilómetro del núcleo urbano, en un enclave conocido como El Molino del Obispo, donde el río forma una pequeña cascada rodeada de vegetación ribereña y humedales. El entorno presenta una tipología de cauce serrano con meandros y una pequeña caída que genera pozas comunicadas, en un paisaje de oasis natural dentro de la Serranía Baja conquense. Desde el punto de visita se observa la cascada de dimensiones modestas, con agua que fluye suavemente sobre el lecho rocoso, creando un ambiente tranquilo y evocador. El lugar es interesante por su combinación de agua, vegetación y la presencia histórica de un antiguo balneario de aguas sulfurosas, hoy clausurado, que otorga relevancia patrimonial al enclave. La zona está protegida como parte de la Reserva Natural Fluvial del Río Guadazaón, figura que garantiza la conservación del cauce y su entorno biológico. El mejor momento para visitarla es durante la primavera o el verano, cuando el caudal es más constante y la vegetación está en pleno desarrollo. La luz de la mañana o el atardecer aporta una atmósfera especialmente serena al enclave, ideal para la contemplación y el descanso en un entorno natural poco masificado.