La Cascada de Sorrosal es un salto de agua muy visible en el casco de Broto, en el Sobrarbe, con una caída total de unos 100 metros repartida en dos tramos. El agua desciende por una pared caliza estrecha y encajonada, en un entorno de montaña típico del Pirineo aragonés, donde el relieve y la roca condicionan la forma del barranco. En varias descripciones locales se habla de un salto muy accesible y de fácil observación desde el propio pueblo, incluso desde el puente y la zona baja del valle. Desde el punto de visita se aprecia la verticalidad de la caída, la poza inferior y el carácter umbrío del barranco, especialmente llamativo tras lluvias o con el deshielo primaveral. También destaca la vía ferrata que asciende junto al salto, un elemento muy conocido en la zona y que añade interés paisajístico para quienes observan la cascada desde abajo. La cascada suele aparecer asociada a rutas y guías de Broto y del entorno de Ordesa, lo que refuerza su popularidad como parada corta dentro de una visita al pueblo. No consta una figura de protección específica propia de la cascada en las fuentes consultadas, aunque el paraje se sitúa en el área de influencia de Ordesa y Monte Perdido, uno de los paisajes más reconocidos del Pirineo aragonés. La mejor época para verla con más caudal suele ser la primavera, cuando el deshielo alimenta el barranco; en verano el acceso sigue siendo sencillo, pero el salto puede bajar de intensidad.