La Cascada de Linares, también citada como Cascada de Linarejos en la documentación turística local, es un salto de agua encajado en la Cerrada de Utrero, dentro del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. El agua cae entre paredes calizas muy estrechas y altas, en un paisaje de garganta fluvial ligado al curso alto del Guadalquivir. Algunas guías la describen con una altura cercana a los 60 metros, mientras que otras elevan la cifra de forma aproximada; en cualquier caso, el efecto visual es el de una caída vertical muy concentrada y de fuerte presencia escénica. Desde el punto de visita se observa el encajamiento del cauce, la masa rocosa de la cerrada y, cuando el caudal acompaña, la cortina de agua y las pozas de tonos verdosos que se forman al pie del salto. Es un lugar especialmente fotogénico por el contraste entre la roca clara, la vegetación de ribera y el agua en un espacio muy comprimido, lo que refuerza la sensación de profundidad y altura. Su interés principal es paisajístico y senderista, al formar parte de uno de los parajes más conocidos del parque natural. La zona aparece de manera recurrente en rutas y guías de la Cerrada de Utrero, lo que confirma su presencia destacada dentro del itinerario clásico de Cazorla. No se documenta una figura específica de protección para la cascada en sí, más allá de su inclusión en el espacio protegido del parque natural. El mejor momento para verla suele ser tras lluvias o en épocas húmedas, especialmente a finales de otoño y en primavera, cuando el caudal suele realzar el salto y el entorno luce más verde.