Cala Rajá es una cala pequeña y aislada del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, en el litoral oriental almeriense, encajada entre acantilados volcánicos y lomas secas muy expuestas al viento. Su tamaño ronda algo más de 100 metros de longitud, con un fondo de arena clara y un entorno rocoso que protege la orilla y crea aguas transparentes. La ubicación coincide con un tramo de costa de gran valor paisajístico y biológico, con vegetación adaptada a la aridez y presencia de praderas marinas en el entorno cercano. Desde la propia cala se domina un paisaje muy abierto, con el Cerro de Vela Blanca como referencia cercana y la sensación de estar en un borde costero poco alterado. Es un lugar apreciado por el contraste entre el color de la arena, los tonos oscuros de la roca y el azul intenso del mar, lo que la hace especialmente interesante para fotografía y snorkel cuando el estado del mar lo permite. La cala figura dentro del Parque Natural Marítimo-Terrestre de Cabo de Gata-Níjar, espacio protegido declarado Reserva de la Biosfera, lo que ayuda a explicar su buen estado de conservación. No es una playa urbana ni cuenta con servicios en la misma orilla, así que conserva un carácter de paraje natural más que de baño convencional. La mejor visita suele ser con mar en calma y en horas de luz suave, a primera hora o al final de la tarde. En verano conviene evitar las horas centrales por calor y exposición solar, y fuera de temporada se disfruta con más tranquilidad, aunque el viento puede ser fuerte en cualquier época.