Baños del Pozo Amargo es un paraje histórico y natural ubicado en la provincia de Córdoba, Andalucía, que alberga el ruinoso balneario de aguas sulfurado cálcicas y un antiguo conjunto de baños islámicos del siglo XII. El manantial, con un caudal de 135 litros por minuto, brota a 17,50 °C y presenta agua diáfana, olor sulfhídrico marcado y sabor salado y amargo. El balneario, inaugurado en 1914, dejó de funcionar en 1930 y fue abandonado totalmente en 1936 con el inicio de la Guerra Civil. Actualmente, las aguas minero-medicinales manan dentro de una propiedad privada y se usan para abastecer una piscina privada de grandes dimensiones, sin uso terapéutico. Desde el punto de visita se aprecia la Sierra de Pozo Amargo, el nacimiento del río Guadaíra y las lomas y cortijos de nombres evocadores como Carchite y Wacanilla. El inmueble nº 17 de la Calle del Pozo Amargo es un edificio sencillo con un pequeño escudo de caliza sobre su portón, que mezcla edificación nueva con fábricas antiguas y esconde en su sótano parte de los baños islámicos. Estos espacios milenarios, conservados gracias a su construcción resistente al agua y fuego, incluyen tres salas: una primera pequeña con arco de herradura, y dos gemelas rectangulares mayores con impronta islámica. El paraje tiene relevancia histórica por haber sido catalogado como uno de los balnearios más importantes de Andalucía, con aguas utilizadas para tratar eczema, reumatismo, dispepsias y otras dermatosis. Aunque el balneario está en ruinas, las aguas siguen manando y el movimiento ciudadano y la administración han paliado el abandono del río Guadaíra. El mejor momento para visitarlo es en primavera o otoño, cuando las condiciones climáticas son más favorables y se puede apreciar la vegetación de la sierra.