
La Torre de Aljama: Puerta Noble a la Villa de Alpuente
La Torre de la Aljama —o Alhama, del árabe “lugar de reunión”— es la torre mejor conservada del conjunto, probablemente porque albergaba la puerta principal de acceso a la ciudad.
La Torre de la Aljama —o Alhama, del árabe “lugar de reunión”— es la torre mejor conservada del conjunto, probablemente porque albergaba la puerta principal de acceso a la ciudad. Desde sus orígenes parece haber cumplido funciones administrativas, convirtiéndose con el tiempo en uno de los edificios más emblemáticos de Alpuente. En su piso superior se reunía la Lonja de contratación desde el siglo XV, y el edificio fue sede del Consistorio de Alpuente hasta el año 2010.
A lo largo de los siglos, la torre ha experimentado numerosas reformas y adaptaciones, ajustándose a las necesidades de cada época. Por ello, en su estructura pueden apreciarse distintas técnicas constructivas, que narran visualmente su evolución.
En el siglo XVI se bajaron los techos y se añadió un ala al torreón, junto con un magnífico salón que conserva una excepcional yesería policromada con el antiguo escudo de la villa, datada en el siglo XVIII. De manera sorprendente, aún se conserva el molde de madera original con el que se realizaron estas yeserías, un testimonio único del proceso artesanal.
En la planta baja del edificio se encuentra el Salón de las Cortes, donde se celebraron en dos ocasiones las Cortes del Reino de Valencia, convirtiendo este espacio en un punto clave de la historia institucional valenciana.
A través del Porche de San Antonio se accede a la Sala del Cuerpo de Guardia, al calabozo y a las antiguas caballerizas, completando un recorrido que permite comprender la vida cotidiana y defensiva de la villa en época medieval y moderna.


