Entre las recetas más representativas de la cocina local destaca el Pastel de Cabracho, una elaboración elegante y llena de sabor que se ha convertido en uno de los grandes clásicos gastronómicos de la costa asturiana. Gracias a su textura suave y a que se sirve frío, es especialmente apreciado durante los meses de verano, cuando las temperaturas invitan a disfrutar de platos ligeros sin renunciar a la riqueza de los productos del Cantábrico.