Betancuria, antigua capital de Fuerteventura y uno de los pueblos con mayor valor histórico de Canarias, conserva una gastronomía profundamente ligada al paisaje insular, a la tradición marinera y al aprovechamiento de los recursos disponibles en un territorio moldeado por el océano y el clima atlántico. Entre sus recetas más emblemáticas destaca el sancocho canario, un plato que forma parte de la identidad gastronómica de las islas y que sigue ocupando un lugar privilegiado en las mesas majoreras.