En el corazón del Pirineo aragonés, rodeado de montañas, bosques y ríos cristalinos, Ansó conserva una gastronomía profundamente ligada a su entorno natural. Entre las recetas que mejor representan esta conexión con el territorio destaca la trucha escabechada, una elaboración tradicional que ha acompañado durante generaciones la vida cotidiana de la villa y que encuentra en los meses más cálidos del año su momento ideal de consumo.