Situado entre paisajes de gran belleza natural y dominado por la silueta de su castillo medieval, Anento conserva una gastronomía estrechamente vinculada al territorio, a los productos de proximidad y a las recetas transmitidas de generación en generación. Entre las elaboraciones más representativas para los meses estivales destaca la ensalada de conejo escabechado, un plato tradicional que combina sabor, frescura y una profunda conexión con la cocina popular aragonesa.