
Faro de Tazones
Precioso faro en la cercana localidad de Villar al que se puede acceder desde Tazones a través de una senda que asciende desde una ladera en un lateral del pueblo.
9 puntos de interés para descubrir

Precioso faro en la cercana localidad de Villar al que se puede acceder desde Tazones a través de una senda que asciende desde una ladera en un lateral del pueblo.

Para la localidad de Tazones la plaza del “Riveru” es quizás el entorno más importante por su historia, ya que fue el lugar donde se produjo el principal desarrollo social y económico del pueblo. En este entorno se depositaban las ballenas cazadas frente a la costa y se llevaba a cabo el trabajo de despiece para su comercialización. A finales del siglo XVlll se acometió una importante obra; un muro de contención, la rambla y una escollera para facilitar el varado de las embarcaciones, así como la instalación de dos “Palanques”. Además de un local que servía como punto de venta y que los pescadores denominaron “La rula del pesu”, ya que al mismo tiempo se colocó una balanza para pesar las capturas. En este lugar se producía el varado de las embarcaciones y la distribución de la pesca. Cuando los marineros regresaban de faenar, las mujeres esperaban y la venta se realizaba a viva voz en lotes, para desde aquí salir a la venta o trueque del pescado por los pueblos de la Comarca. Les palanques se utilizaban para “Sabordar” (sacar las embarcaciones del agua) cuando volvían a tierra y para “Botar” (echar al agua) cuando salían a faenar, esta labor no solo la hacían los marineros, en ella participaba todo el pueblo, incluidas mujeres y niños. En los años 30 se llevó a cabo otra remodelación para hacer un espigón y lo que son hoy los locales de la Cofradía de los Pescadores, así como un “Encascaderu” (horno y cubeta) para teñir las redes. Al mismo tiempo se retiró una de las palanques y se colocó un cabrestante eléctrico, que hoy día aún se conserva.

Desde una pequeña atalaya que domina las empinadas callejuelas empedradas de Tazones, entre pintorescas casas blancas con puertas y ventanas de colores abiertas al Cantábrico, el Mirador de les Muyeres guarda en silencio la memoria marinera del pueblo. Allí, hasta finales de los años setenta, se reunían las mujeres para esperar el regreso de los pescadores, oteando el horizonte con esa mezcla de esperanza y preocupación que siempre acompañó a la vida en el mar. En este mismo lugar, una escultura de una mujer sentada sobre un banco de madera rinde homenaje a las rederas, figuras esenciales de la comunidad pesquera.

El 19 de septiembre de 1517, desembarcó en el pueblo pesquero de Tazones el joven príncipe Carlos de Gante, quien llegaría a ser el Rey Carlos I de España y Emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico como Carlos V, el hombre más poderoso de la tierra durante la primera mitad del siglo XVI. En ese primer viaje llegó desde Flandes para tomar posesión de los reinos de sus abuelos, los Reyes Católicos. Tras ser recibido en Tazones se trasladó a la localidad de Villaviciosa, en la que pasó cuatro días, alojándose en la Casa de los Hevia, para continuar después su ruta hasta Valladolid, donde juraría como Rey el 9 de febrero de 1518. En su traslado entre ambas localidades pudo disfrutar de los hermosos paisajes que ofrecía esta tierra, como son el caserío popular de las localidades de Tazones y Villaviciosa, ambas declaradas hoy Conjuntos Históricos Artísticos; paisajes pesqueros y agrícolas en los que los manzanos son los eternos compañeros de viaje, o la belleza sin igual de la Ría de Villaviciosa, declarada Reserva Natural Parcial y considerada uno de los estuarios de mayor riqueza biológica de Asturias. Esta ruta, de poco más de 11 kilómetros de longitud, ofrece al senderista la posibilidad de vivir una experiencia única, en la que disfrutar de los paisajes imperiales y sentirse por un día como "Un Rey".

Desde Tazones hasta la localidad de Oles, el paseante tendrá la oportunidad de conocer en primera persona los orígenes de un material ligado, desde hace siglos, a la más antigua tradición Asturiana “El Azabache”. Impregnándose de la energía mágica que desprenden los lugares por los que transita esta ruta de senderismo.

Villaviciosa capital, elegante y señorial, con sus esculturas, palacetes y casonas blasonadas. El casco histórico de Villaviciosa enamora por su autenticidad y su cuidada arquitectura. Sus calles y plazas conservan la huella de siglos de historia, entre casonas señoriales, templos históricos y rincones con un encanto sereno y acogedor. Pasear por esta villa de la Comarca de la Sidra es sumergirse en un ambiente donde patrimonio, cultura y tradición asturiana se encuentran a cada paso.

Ubicada en La Casa de los Hevia constituye una referencia destacada en relación con la estancia del 19 al 23 de septiembre de 1517 del Príncipe Carlos de Gante en Villaviciosa. Especialmente por haberse alojado en la misma tras desembarcar en el puerto de Tazones. Con su llegada a Villaviciosa desde Flandes, para tomar posesión de los reinos peninsulares, el Príncipe Carlos entraba en contacto con la tierra de sus ancestros hispánicos, dando así inicio a su primer gran viaje de estado. Esta exposición permanente denominada “El Primer Viaje del Rey” consta de mobiliario de sala y aposento, paneles informativos, reproducciones de documentos relevantes, así como de otros elementos de especial valor como una muestra del famoso “Toisón de Oro”. Todo ello con el objetivo de que el visitante puede hacerse una idea de la trascendencia de un acontecimiento que nos lanzó sobre la Europa del Renacimiento y de la Contrarreforma, entroncando a España en la modernidad europea. También se exponen los trajes y el calzado artesano, creados especialmente para las recreaciones teatralizadas del Desembarco que se celebran cada año en Tazones y en Villaviciosa ante centenares de espectadores, y a cargo de la Asociación Cultural Primer Desembarco Carlos V-Tazones. Estos elementos se complementan con diversos soportes tecnológicos en los que se integra un Video mapping con información de la línea temporal del viaje, un Quiz interactivo con el que poder poner a prueba los conocimientos sobre Carlos V, e incluso un Holograma del joven monarca en el que éste evoca su azaroso periplo y delibera sobre un futuro incierto.

En el precioso valle de Valdediós, se levanta la pequeña pero majestuosa iglesia de San Salvador, auténtica joya del Arte Prerrománico Asturiano. Conocida popularmente como "El Conventín" fue mandada construir por el rey Alfonso III "El Magno" quien eligió este bucólico lugar para su retiro. A escasos metros se levanta el Monasterio de Santa María de Valdediós que fue fundado en el año 1200 por los reyes Alfonso IX de León y Berenguela de Castilla. La Iglesia de Santa María está considerada una destacada muestra del legado de la arquitectura románica cisterciense en Asturias.

La ría de Villaviciosa es uno los estuarios mejor conservados y de mayor valor ambiental de la costa Cantábrica. En su desembocadura se encuentra la Playa de Rodiles, uno de los mayores arenales de Asturias. Con aproximadamente 8.000 m. de longitud y una amplitud que oscila entre los 1.000 y los 200 m. este espacio se ha configurado como un medio natural compuesto por playas, dunas, estuario y acantilados, en el cuál habitan aves acuáticas, invertebrados marinos, así como diferentes tipologías de vegetación característica de este hábitat. Destaca el gran interés faunístico, especialmente ornitológico, de la Ría de Villaviciosa, ya que se encuentra en una situación intermedia entre las rutas migratorias. Desde 1995 este espacio es una “Reserva Natural Parcial” y está incluida en la lista de Humedales de Importancia Internacional (RAMSAR). Cuenta con un Centro de Interpretación que alberga la exposición titulada “La vida entre dos aguas", supone un paseo virtual por este espacio protegido, desde su zona más interna hasta su desembocadura, e incluye información sobre sus valores naturales y su normativa de protección. En el exterior hay un observatorio elevado desde el que se obtienen magníficas vistas de la avifauna y su entorno.