Ermita de Santo Tomé · Robledillo de Gata
MULTIEXPERIENCIA
Desde la piscina natural de Robledillo parte una senda que asciende hasta las ruinas de la antigua ermita de Santo Tomé. Aunque hoy solo quedan algunos muros de pizarra, el paseo, de unos 45 minutos, regala vistas espectaculares. Este sendero ofrece un remanso de paz: arroyos frescos, el susurro del bosque y rincones ideales para el descanso. Quien desee continuar puede seguir el camino hasta el río Árrago, justo antes de enlazar con la antigua calzada romana que conduce al Puerto Viejo. Allí, entre helechos, encinas musgosas y alisos, aguarda uno de los paisajes más bellos de la Sierra de Gata.

