
1
Ermita El Humilladero
Construida a principios del siglo XV y también conocida como Ermita de la Santa Cruz, este pequeño templo fue declarado Monumento Nacional en 1931. Se alza en plena Sierra de las Altamiras, rodeada de un frondoso bosque de pinos, robles y castaños, a tan solo 4 kilómetros de Guadalupe. Su estructura de planta cuadrada recuerda al templete del monasterio, con una elegante sobriedad y numerosos elementos góticos visibles en cada una de sus caras. Un enclave espiritual y natural, perfecto para disfrutar de la historia y el paisaje extremeño.





