
Fiestas Patronales en honor a la Santa Cruz
La celebración de la fiesta en Honor a la Santa Cruz tiene su origen en 1399, cuando gozaba de especial predilección y que sirvió para colocar la feria que tanto había costado conseguir 10 días antes y 10 después del 14 de septiembre. Aun con ello, hubo que esperar casi dos siglos, al 17 de enero de 1580, para que a través de un acuerdo de las primeras autoridades religiosas y civiles, en representación de todos los rubielanos, se comprometieran a celebrar las fiestas de la exaltación de la Santa Cruz a perpetuidad. En el año 1608 se estableció el día 15 de septiembre como el día de la Virgen del Rosario y en 1949 se incorporó San Roque de Montepellier, poniendo fin a las fiestas el día 16 de septiembre.
A mitad de septiembre, se celebran las fiestas patronales de la Exaltación de la Santa Cruz (día 14), de San Roque y de la Virgen del Rosario, enmarcadas en ceremonias religiosas, exhibiciones de toros de soga y embolados, comidas campestres y verbenas populares. La semana previa, se celebran los concursos de juegos tradicionales como los birlos, o de cartas como el guiñote, la brisca o la porra. La judiada en los alrededores de La Glorieta, el chupinazo desde el balcón del ayuntamiento y la sangría dan el comienzo a las fiestas, unos días llenos de ambiente festivo y reunirte con los tuyo acompañado de música popular.


