Voces en la piedra
25 sept 2026 · 16:29
Al pasear por el casco histórico de Alpuente y acercarnos a la monumental Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Piedad, es fácil dejarse cautivar por la sobriedad de sus muros y la riqueza de su historia. Sin embargo, si detenemos la mirada en los sillares de piedra que sostienen el templo, descubriremos un lenguaje silencioso grabado hace siglos: las marcas de cantero.
¿Qué son y por qué existen estas marcas?
Durante la Edad Media y el Renacimiento, la construcción de grandes iglesias, castillos y murallas requería el trabajo de gremios itinerantes de canteros. Estos artesanos no firmaban las piedras por mero afán artístico o vanidad; las marcas de cantero —o signos lapidarios— tenían una función esencialmente práctica y contable.
Existían dos tipos principales de marcas:
Marcas de identidad o cobro: Cada cantero o taller esculpía su propio símbolo geométrico, letra o figura (cruces, flechas, espirales) en el bloque que acababa de labrar. De este modo, el maestro de obras podía contabilizar el trabajo realizado por cada oficial y abonarle el salario correspondiente.
Marcas de encofrado o posición: Indicaban cómo debía colocarse el sillar en el muro o ensamblarse con las piezas adyacentes, actuando como las instrucciones de un puzzle gigante.
El legado grabado en Nuestra Señora de la Piedad
Nuestra iglesia de Nuestra Señora de la Piedad, con sus fases constructivas que abarcan desde el románico-gótico hasta las reformas barrocas y renacentistas, es un auténtico libro de historia escrito en roca.
Al observar detenidamente los muros exteriores, el campanario o los lienzos más antiguos del templo alpuentino, el visitante atento puede localizar diversos signos incisos en la piedra dorada. Estas incisiones nos revelan detalles fascinantes:
Organización del trabajo: Muestran que en la edificación de la iglesia participaron distintos grupos de artesanos de forma simultánea o en sucesivas etapas.
Caminos de la piedra: La repetición de ciertos símbolos en Alpuente y en otras construcciones de la comarca de la Serranía sugiere que los mismos maestros canteros viajaban por la zona dejando su impronta en templos y fortificaciones vecinas.
Las marcas de cantero son la huella directa, casi tangible, de los hombres de a pie que labraron la identidad de Alpuente piedra a piedra. La próxima vez que visites nuestra iglesia, tómate tu tiempo: observa de cerca la piedra y juega a descubrir los mensajes que los antiguos artesanos dejaron para el futuro.


