La Nobleza de la Piedra: Escudos y Blasones de Alpuente
03 ago 2026 · 10:42
Alpuente atesora rincones donde el tiempo parece haberse detenido. Hoy os invitamos a mirar hacia arriba, a pasear con calma por nuestras callejuelas empedradas y descubrir un patrimonio sutil pero fascinante: los escudos, blasones y emblemas heráldicos labrados en piedra hace siglos que perduran discretos, testigos del esplendor histórico de nuestro municipio.
Joyas heráldicas que narran nuestra historia
Emblema de María y José
Ubicado en la clave de un arco de medio punto, este pequeño tesoro de arenisca es una auténtica joya de devoción doméstica. El blasón se divide en dos mitades: en el jefe destaca la inscripción IHS con una cruz latina sobre la H (el sagrado nomograma de Jesucristo, Jesús Hominum Salvator), mientras que en la punta se entrelazan las letras MA, símbolo de la Virgen María, Madre de Dios. Enmarcado bajo el escudo, el año 1629 nos transporta al siglo XVII.
El campo es ojival en punta y alberga una cruz griega prolongada cuyos remates superiores y laterales terminan en tres círculos interseccionados, clara simbología de la Santísima Trinidad.
Escudo de los Martínez de la Raga
Presidiendo con elegancia lo que fue la fachada principal de un inmueble histórico, este gran escudo destaca por sus dimensiones y su refinada composición de campo mixto (rectangular con punta curvada). Su interior se divide de forma simétrica en cuarteles en cruz:
En el cantón diestro del jefe y el siniestro de la punta brilla una luna creciente con las puntas hacia abajo, mientras que en los cantones opuestos se alza un árbol flanqueado por dos pájaros. El conjunto se corona con un yelmo o casco con penacho y celada mirando al flanco diestro, símbolo inequívoco de nobleza e hidalguía.
Escudo de los Villarrasa
Labrado en la clave de un arco de sillería, este notable escudo ha sido tradicionalmente vinculado a la ilustre familia Villarrasa. El rectángulo exterior se corona con la inscripción j h s bajo el símbolo omega (la eternidad de Dios), flanqueado por las letras A y Ño, junto a la fecha 1616 en la parte inferior.
El campo curvilíneo, coronado por una flor de lis, encierra una maravillosa disposición de cinco estrellas de cinco puntas en aspa rodeadas de cuatro rombos en negativo dentro de un óvalo, acompañadas de las inscripciones IOS·EPH. En heráldica, las estrellas han sido históricamente asociadas a la grandeza y la eternidad.
Estos escudos son solamente algunos de de los que se pueden admirar, pero hay muchos más por descubrir en Alpuente y sus aldeas.


