El Castillo de Alpuente: Atalaya de la Frontera y Memoria Milenaria
24 jul 2026 · 16:25
Situado sobre una imponente muela rocosa que domina el paisaje, el Castillo de Alpuente es un libro abierto sobre la historia medieval y moderna del territorio valenciano. Su origen se remonta a la época califal (siglos IX-X), cuando se levantó como una inexpugnable fortaleza de gran valor estratégico para el control de la zona, vinculada jerárquicamente con el castillo del Poyo, en la aldea de El Collado.
De Taifa Independiente a Villa Real
Tras el fin del califato en el siglo XI, la localidad se convirtió en la capital de la taifa de Al-Funt, gobernada de forma independiente por cuatro monarcas de la dinastía de los Banú Qásim (1030-1092), quienes llegaron a acuñar moneda. Tras las tensiones con El Cid —quien impuso un tributo en 1089— y el posterior dominio almorávide y almohade, la fortaleza pasó a la Corona de Aragón en 1236 de la mano de Jaime I.
Su estratégica ubicación en la confluencia de tres fronteras (Castilla, Aragón y Valencia) marcó su destino:
Época Medieval: Fue un enclave vital gracias al paso de una cañada real de ganado lanar. Sin embargo, su carácter fronterizo lo convirtió en escenario constante de luchas y ataques castellanos.
Guerra de Sucesión: En represalia por apoyar al candidato austríaco, Felipe V ordenó destruir el castillo entre 1707 y 1713.
Guerras Carlistas: Ocupado por las tropas de Cabrera en 1835, resistió el asedio liberal, sufriendo graves daños en sus viviendas y su iglesia.
Arquitectura y la Emblemática Torre de la Aljama
Con una planta alargada e irregular adaptada a la orografía (unos 200 metros de largo), el recinto conserva restos de sus diferentes zonas originales: la Ciudadela en la meseta central, el Albacar, la Alcazaba y la Barbacana defensiva en el acceso sur, además de lienzos de muralla y restos de sus 14 torres originales.
Entre ellas destaca la Torre de la Aljama, la antigua entrada principal al recinto amurallado. Esta torre de 16 metros de altura presenta un acceso en "codo" (Porche de San Antonio). En el siglo XVI se le adosó un amplio Salón Consistorial en forma de "L", cuyo Salón de Cortes fue escenario de las reuniones celebradas por el rey Jaime II en 1319 y por Juan I en 1383. Su piso alto acogió la lonja de contratación y funcionó como Ayuntamiento hasta 2010, manteniéndose como uno de los tesoros arquitectónicos y culturales más preciados del municipio.


