El Acueducto de Los Arcos: Joya Histórica y de Ingeniería en Alpuente
18 ago 2026 · 10:50
La comarca de Los Serranos en Valencia esconde tesoros fascinantes que merecen una escapada. Entre ellos destaca con luz propia el Acueducto de Los Arcos de Alpuente, una impresionante infraestructura hidráulica que corona el paisaje a tan solo 2,5 kilómetros al norte de la villa.
Un Vistazo al Pasado y a su Arquitectura
Construido entre finales del siglo XVI y el siglo XVII, este acueducto se levantó con el propósito de canalizar las aguas procedentes de los nacimientos de Fuente Nueva y Fuente del Marimacho. Su misión era doble: abastecer las necesidades de la villa y regar el histórico sistema de huertas aterrazadas, salvando el desnivel que marca la cuenca del río Reguero. Aunque en el pasado se le llegó a atribuir un origen romano debido a su cercanía con muros de dicha época, la documentación histórica confirma su datación moderna.
Con una longitud total de 265,50 metros en trazado casi recto, esta obra de ingeniería sorprende por sus detalles técnicos:
Estructura y arcos: Consta de trece arcos en total. Diez de ellos se sitúan a la derecha del río (con perfiles rebajados y trespuntados) y tres a la izquierda, que son arcos apuntados equiláteros provistos de contrafuertes para resistir la fuerza del agua.
El canal superior: En la parte alta discurre un canal en forma de "U" con un ancho libre de 0,33 metros y una suave pendiente cercana al 1,5%.
Desnivel: Salva una altura máxima de 10 metros sobre el cauce del río Reguero, reduciéndose progresivamente en sus extremos.
Resiliencia y Patrimonio
Como ocurre con las grandes obras del pasado, el acueducto ha sabido resistir al paso del tiempo y a las embestidas de la naturaleza. Trágicamente, una fuerte avenida de agua en 1880 arrastró el arco principal que cubría el río. Sin embargo, gracias a una minuciosa rehabilitación efectuada entre 1986 y 1988, se recuperó la traza original incorporando dos arcos de hormigón exentos que conectan de nuevo todo el conjunto.
Su valor patrimonial es tan incalculable que no solo constituye una de las muestras de ingeniería hidráulica más singulares de la Comunidad Valenciana, sino que su silueta forma parte del propio escudo de la villa.


