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Ruta de los Pueblos de la Orden y la Espada

Ruta de los Pueblos de la Orden y la Espada

Mapa de la ruta

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Paradas de la ruta

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Bonilla de la Sierra

Iniciamos la ruta en Bonilla de la Sierra, entre montañas y cereal, con su castillo y colegiata gótica. Este enclave conserva el esplendor medieval y la huella de reyes y obispos. Calles empedradas y casonas nobles nos transportan al corazón histórico de la Castilla más sobria y señorial.

Continuamos hacia Candelario, pueblo de tradición chacinera en la Sierra de Béjar. Sus calles empedradas, fuentes y casas con batipuertas nos sumergen en una arquitectura serrana única. Un rincón donde naturaleza e historia conviven en perfecta armonía.

Llegamos a Ciudad Rodrigo, imponente ciudad amurallada que fue enclave clave en batallas históricas. Su catedral, castillo y puertas monumentales nos hablan de un pasado fronterizo vibrante. Caminar por sus murallas es volver a la Castilla defensiva y valiente.

La ruta nos lleva hasta La Alberca, pueblo con alma ancestral y arquitectura popular. Entre balcones floridos, calles de piedra y costumbres vivas, es un lugar mágico donde el tiempo parece haberse detenido y la tradición se celebra en cada rincón.

Seguimos en Miranda del Castañar, villa amurallada entre montañas con castillo, murallas y una peculiar plaza de toros cuadrada. Su trazado medieval, intacto, conserva el alma de la Sierra de Francia y una historia que se siente en cada paso.

Muy cerca, llegamos a Mogarraz, un museo al aire libre donde los retratos de antiguos vecinos decoran sus fachadas. Su silencio, su arte en las calles y sus senderos en plena sierra crean una experiencia profunda, íntima y llena de memoria.

Avanzamos hasta Ledesma, joya medieval junto al río Tormes. Su castillo, puente romano y murallas bien conservadas ofrecen un paseo por la historia entre paisajes de dehesa y encinas. Un lugar donde lo romano y lo feudal conviven con sobria elegancia.

Seguimos hacia Guadalupe, centro espiritual con su majestuoso monasterio Patrimonio de la Humanidad. Sus calles empedradas y casas de entramado guardan siglos de devoción, arte y tradición. Lugar de peregrinación y belleza monumental sin igual.

La siguiente parada es Robledillo de Gata, rincón encantador de arquitectura popular entre piedra, madera y agua. Sus calles escalonadas, fuentes y tejados de pizarra lo convierten en uno de los pueblos más auténticos y sorprendentes de la Sierra de Gata.

Nos adentramos en San Martín de Trevejo, entre castaños y montañas. Su habla propia, la “fala”, sus calles empinadas y casas tradicionales crean un lugar único, donde la identidad cultural se ha preservado como un tesoro en plena naturaleza extremeña.

Subimos a Trevejo, un pequeño y silencioso enclave medieval en lo alto de una colina. Su castillo templario en ruinas domina el paisaje de la Sierra de Gata, regalando vistas majestuosas. Su ambiente rústico conserva la esencia del tiempo detenido

Cerramos la ruta en Trujillo, monumental y cuna de conquistadores. Su plaza mayor, el castillo y los palacios nos envuelven en siglos de historia. Es uno de los destinos más impresionantes del sur, donde el pasado brilla en cada rincón con majestuosidad.

Déjate guiar por fortalezas legendarias, calles de piedra y pueblos donde la historia aún se respira. La Ruta de los Pueblos de la Orden y la Espada no es solo un viaje: es una forma de volver al origen, con pausa, con asombro y con respeto.

Ahora solo queda lo más importante: que la vivas.

La Ruta de los Pueblos de la Orden y la Espada se puede disfrutar todo el año. Sus castillos, calles medievales y paisajes imponentes ofrecen historia y belleza en cualquier estación.

Tips de la ruta

Duración recomendada

La duración recomendada para disfrutar plenamente la Ruta de los Pueblos de la Orden y la Espada es de 5 a 6 días. Este tiempo permite recorrer con calma cada uno de los pueblos, explorar sus castillos, murallas y plazas, descubrir sus paisajes naturales y sumergirse en la historia que guarda cada rincón. Una experiencia completa que merece ser vivida sin prisas.

Consejos para el viaje

Para esta ruta, lleva calzado cómodo y ropa adecuada al clima, ya que algunos tramos son de montaña y las temperaturas varían. Reserva alojamiento con antelación, sobre todo en temporada alta. Visita los pueblos a pie, entra en castillos e iglesias y deja espacio para lo inesperado: muchas veces, lo mejor surge fuera del plan y en los rincones menos pensados.

Cómo moverse

Para recorrer esta ruta, lo ideal es moverse en coche propio o de alquiler, ya que el transporte público es limitado en zonas rurales o de montaña. Lleva el depósito lleno, pues algunas gasolineras están distantes. Usa GPS, pero también mapas físicos por si falla la señal. Aparca en zonas permitidas y explora los pueblos a pie: así podrás apreciar mejor su historia, su arquitectura y su ambiente único.

Respeto por el entorno

Al recorrer esta ruta, respeta el entorno natural, histórico y cultural. No dejes basura, no dañes construcciones ni monumentos y sigue siempre los caminos señalizados. En los pueblos, evita ruidos innecesarios, respeta la vida local y no entres en propiedades privadas. Apoya el comercio local y viaja con responsabilidad. Cuidar estos lugares garantiza que sigan vivos para futuras generaciones.

Horarios y visitas

Para aprovechar bien la ruta, lo mejor es comenzar temprano cada día. Algunos castillos, iglesias o museos tienen horarios reducidos, sobre todo fuera de temporada, por lo que conviene consultar antes de llegar. Muchos comercios cierran al mediodía. Planifica con tiempo tus paradas y reserva con antelación si viajas en temporada alta o durante fines de semana. Así evitarás contratiempos y disfrutarás más.

Sabores de la RUTA

La gastronomía es clave en esta ruta: prueba platos como el chuletón de Ávila, el calderillo bejarano, el jamón ibérico, el hornazo o las migas extremeñas. Cada pueblo ofrece sabores únicos, muchos con productos locales. Elige bares y mesones tradicionales, donde la cocina casera y el ambiente cercano enriquecen la experiencia. Lleva contigo algún dulce o embutido típico como recuerdo del viaje.Esta ruta es mucho más que un recorrido por pueblos con historia: es una forma de viajar al pasado a través de castillos, murallas y paisajes con alma. Con buena planificación y curiosidad, cada lugar te regalará una experiencia auténtica e inolvidable. ¡Disfrútala!