
1. Murallas (siglo XIV)
El recinto amurallado de Albarracín, fruto de sucesivas ampliaciones, rodea por completo el casco histórico. Surgido como aldea preislámica en torno a la iglesia de Santa María, su ubicación estratégica determinó su carácter defensivo. En época musulmana (s. X) se construyó el primer recinto, con el alcázar, torres y murallas. En el XI se amplió al convertirse en capital taifa. Posteriormente, bajo dominio cristiano, se reforzó. Aún se conservan portales, torres y tramos de muralla que revelan la importancia histórica de este complejo fortificado.





